Diversidad de colores
Todos los colores pertenecen a todas las personas. Evitamos expresiones como “color de niño” o “color de niña”.
Los primeros años son fundamentales para el desarrollo físico, cognitivo, emocional y social. A través del juego, los colores y la libertad de elección, podemos enseñar que todas las personas merecen las mismas oportunidades.
En lugar de asociar colores, juegos o capacidades a un género, ayudamos a que cada niño y niña pueda elegir libremente, explorar y expresarse sin etiquetas.
Todos los colores pertenecen a todas las personas. Evitamos expresiones como “color de niño” o “color de niña”.
Cada peque puede elegir sus colores, juguetes y actividades favoritas sin miedo a ser juzgado.
Cada persona tiene talentos diferentes. Ninguna habilidad depende del género.
Aprendemos a respetar elecciones distintas y a convivir sin burlas, etiquetas ni comparaciones.
Cuando juntamos nuestras diferencias aparecen nuevas ideas, aprendizajes y formas de ayudarnos.
El color también puede convertirse en una herramienta para hablar de emociones, preferencias y límites.
Elige un color y utilízalo como punto de partida para hablar sobre emociones, gustos, diversidad y libertad.
¿Cómo te hace sentir este color?
¿Dónde podemos encontrarlo?
¿Quién puede utilizarlo?
Actividades sencillas para trabajar emociones, consentimiento, igualdad, imaginación y libertad de elección.
Una actividad para expresar si una situación nos gusta, nos genera dudas o no nos gusta.
Exploramos profesiones, personajes y roles sin asociarlos a un género.
Escribe una situación y después selecciona cómo te hace sentir.
Elige dos personajes y genera una escena que rompa los estereotipos.
Cada juego, color, profesión y forma de expresarse puede convertirse en una oportunidad para construir una infancia más libre, respetuosa y diversa.